Una de las características que aparece por las calles de Bahía Blanca en invierno es la cantidad de árboles mutilados, con cientos de vecinos queriendo realizar “una poda”.
Hay una ordenanza que establece que los vecinos no pueden podar por su cuenta el árbol de la vereda: la intervención requiere autorización municipal y supervisión.
Hay árboles que necesitan una poda. Y hay árboles que simplemente tienen la mala suerte de cruzarse con alguien que agarró una motosierra. Y ahora hay un dato que vale la pena tener a mano: si ves una poda que considerás irregular, podés denunciarla al área de Parques Municipales: 291 426-6482.
Podar no es cortar todo
Según explicó a Asocia Guillermo Villarroel, paisajista de Jardinería GV, la poda correcta debe ser selectiva. Se deberían eliminar ramas secas, enfermas, dañadas o que se crucen entre sí.
También puede ser necesaria cuando determinadas ramas generan un riesgo para peatones, vehículos, servicios o infraestructura.
El problema aparece cuando la poda se convierte en una mutilación.
Una de las prácticas más frecuentes que observa Villarroel es el desmochado, una intervención drástica que elimina buena parte de la copa.
Y no: que después aparezcan muchos brotes nuevos no significa que el árbol haya quedado más fuerte.
“Tras una poda drástica suelen brotar ramas nuevas muy rápidamente. Este crecimiento no es sinónimo de fuerza sino una reacción de supervivencia del árbol”, explicó el especialista.
¿Cuánto se puede podar?
El material utilizado por el Municipio en el Taller de capacitación del Registro de Podadores establece como criterio que no se retire más de un tercio de las ramas vivas de una sola vez.
La razón es sencilla: las hojas son fundamentales para que el árbol produzca alimento mediante la fotosíntesis.
Cuando se elimina una parte demasiado grande de la copa, el árbol pierde capacidad para alimentarse. Según Villarroel, una poda excesiva puede provocar además raíces más débiles, mayor exposición a plagas y enfermedades y quemaduras solares en la corteza.
Por eso, una copa completamente desaparecida no es necesariamente señal de una poda bien hecha.
A veces significa que se cortó demasiado.
Tampoco hace falta podar todos los inviernos
Otra idea bastante instalada es que cuando llega el frío hay que sacar las ramas del árbol. No necesariamente.
El manual municipal para podadores señala que no es recomendable intervenir con una frecuencia menor a 3-5 años, salvo situaciones puntuales.
Villarroel explica que las podas deben realizarse durante el reposo vegetativo (habitualmente en invierno) para minimizar el estrés, pero aclara que no se poda todos los años.
La época del año, entonces, no es una autorización para sacar ramas porque sí. Primero hay que preguntarse si realmente hace falta intervenir.
¿Qué hago si necesito podar mi árbol?
El Municipio establece que el vecino debe solicitar autorización para podar o extraer un árbol.
El pedido puede realizarse a través de Mi Bahía, justificando el motivo de la intervención: interferencia peatonal o vehicular, problemas con luminarias o carteles, riesgo de caída de ramas u otras situaciones. También se puede adjuntar una fotografía del ejemplar.
Una vez autorizada la intervención, el vecino puede optar por que el trabajo lo realice el Municipio o recurrir a un podador particular.
Actualmente existe una lista de 32 podadores capacitados por la Municipalidad y universidades, según información brindada por el área de Arbolado.
Es decir: si necesitás podar un árbol, hay opciones mejores que llamar al primo que “una vez podó un limonero”.











