Enrique Julio llegó desde Catamarca, fundó La Nueva Provincia en 1898 y convirtió un periódico en una herramienta de poder. Masonería, proyectos políticos, vínculos con las élites, apoyo a la última dictadura, investigaciones judiciales y cambios de propietarios: la historia del diario más influyente de Bahía Blanca también permite entender cómo se construyó el poder en la ciudad. Tres familias, tres etapas: Julio – Massot – Elías.
Enrique Julio: el periodista que quería cambiar el mapa
Uno de los tipos más importantes e influyentes de la historia de Bahía Blanca no fue intendente, no fue empresario, no fue militar.
Fue periodista. (Y masón).
Y quería que Bahía fuera la capital de una provincia nueva.
Se llamó Enrique Julio y llegó a la ciudad desde su Catamarca natal.

Pero entendió que para tener poder real era mejor fundar un Diario antes que ser político.
Y el 1 de agosto de 1898 fundó La Nueva Provincia.

Sí, hace 128 años que el diario es parte de la corporación del poder bahiense.
Enrique Julio no vino solamente a contar lo que pasaba: vino a influir sobre lo que iba a pasar.

La Nueva Provincia: un diario nacido como proyecto político
La Nueva Provincia no era solamente el nombre de un diario: era un proyecto político.
Desde ahí Enrique Julio impulsó la creación de una nueva provincia en el sur bonaerense con Bahía Blanca como capital.

El diario fue mucho más que un medio de comunicación: nació para defender una idea de ciudad y de región.
Masonería y redes de poder en la Bahía de fines del siglo XIX
Las investigaciones históricas también muestran que Enrique Julio perteneció a la masonería.

Recordemos que a fines del Siglo XIX, la masonería reunía a buena parte de las élites políticas, profesionales e intelectuales del país.
Comprender esa pertenencia también ayuda a entender las redes de poder en las que se movía el fundador de La Nueva Provincia.
De periódico a actor central de la política bahiense
Con el paso de los años el diario dejó de ser un simple periódico: se convirtió en uno de los actores políticos más importantes de Bahía Blanca.
Editorializaba. Marcaba agenda. Bajaba línea. Apoyaba candidatos. Cuestionaba gobiernos.
Y su influencia excedía largamente al periodismo.
Durante décadas ningún dirigente importante pudo ignorar lo que publicaba el diario. Sino todo lo contrario.
Los Massot y la construcción de un imperio mediático
La segunda etapa de poder mediático y político del diario fue luego de la muerte de Enrique Julio.

Ahí el diario quedó en manos de su familia y más tarde de la familia Massot.

El peronismo clausuró el diario en 1950 y recién fue devuelto en 1955 cuando derrocaron a Perón. El 23 de abril de 1959 asumió la nieta del fundador Diana Julio de Massot.


La idea de bancar una provincia nueva ya no fue el motor del diario: quedó atrás, lejos y enterrada.
Con el tiempo fue sumando radio y televisión y así se transformó en uno de los grupos de comunicación más influyentes del interior argentino.

La dictadura y el capítulo más oscuro del diario
Pero también protagonizó el capítulo más complejo de su historia.
Durante los años 70 y durante la última dictadura militar el diario sostuvo una línea editorial de apoyo al régimen.

Cuentan que Diana Julio, la nieta de Enrique, tenía vínculos más que estrechos con la Armada Argentina.

Tanto que cuando murió Emilio Massera en 2010 el diario publicó una nota en tapa elogiando al Dictador.
Y uno de los hijos de Diana, Vicente Massot, fue consolidándose con el tiempo como uno de los referentes intelectuales de la derecha argentina. Y sigue hasta el día de hoy.

Arrancó en la década del 70 a cargo de la revista Cabildo, el principal órgano de difusión del conservador nacionalismo católico argentino.

Heinrich y Loyola: dos crímenes que llegaron a la Justicia
El rol de La Nueva durante la Dictadura fue investigado por la Justicia, convirtiéndose en uno de los casos más discutidos de la historia de la prensa argentina.
Hay un caso paradigmático: el secuestro, tortura y asesinato de los obreros gráficos de La Nueva Provincia Enrique Heinrich y Miguel Loyola, dos laburantes del diario.

Por ese caso Vicente Massot, ex director y dueño del diario, fue investigado por la Justicia y acusado como coautor de sus homicidios, le dictaron falta de mérito, luego fue sobreseído, aunque el fallo fue apelado.

En 2016 terminó esa etapa histórica de La Nueva Provincia y arrancó una tercera.
Gustavo Elías y el comienzo de una nueva etapa
Meses después de que en 2015 la Justicia le diera un guiño a Massot por su participación en la Dictadura, ya más tranquilo vendió el diario al empresario bahiense Gustavo Elías.

Con ese cambio se acabó el poder mediático de los Massot, aunque no terminó la relación entre el diario y los espacios de poder. ¡Obvio!
Elías es un empresario muy poderoso con importantes vínculos con la política y el sindicalismo nacional, así como con dirigentes políticos de Bahía, como Héctor Gay, Oscar Liberman y el actual intendente Federico Susbielles.

Es un empresario controvertido que aparece nombrado en los Panama Papers y fue investigado por la Justicia por denuncias penales por lavado de activos. Aunque fue sobreseído de esa causa.

La compra del diario fue acompañada también por su participación en la conducción de la Unión Industrial.
La historia de un diario que ayuda a explicar Bahía Blanca
En la historia de La Nueva Provincia hay una continuidad histórica: la cercanía entre uno de los principales medios de la ciudad y quienes toman las decisiones.

Más de 128 años después, el proyecto de Enrique Julio quedó en la nada.
Pero el diario sí sobrevivió.
Cambiaron los dueños. Cambió la tecnología. Cambió la forma de consumir noticias.

Lo que nunca cambió fue su enorme influencia. Su poder.
Entender la historia de La Nueva Provincia es también entender cómo se construyó el poder político, económico y mediático de Bahía Blanca.











