Bahía Blanca está a punto de cambiar las reglas con las que se construye y se ordena la ciudad. Después de 35 años, el Municipio presentó el proyecto de un nuevo código de ordenamiento urbano y territorial.
El Código de Planeamiento Urbano (CPU), vigente desde 1991, pasará a llamarse Código de Ordenamiento Urbano y Territorial (COUT).
El proyecto fue presentado por el intendente Federico Susbielles y el secretario de Planeamiento Urbano, José Zingoni, y ahora comenzará una etapa decisiva: el debate técnico y político antes de su tratamiento en el Concejo Deliberante.
Pero para entender por qué Bahía llega a este momento hay que retroceder más de tres décadas.

Un código pensado para otra ciudad
Cuando el actual Código de Planeamiento Urbano fue sancionado, en 1991, Bahía Blanca era una ciudad diferente.
Desde entonces la población aumentó en unas 40.000 personas, la actividad industrial vinculada al Polo Petroquímico se expandió, aparecieron nuevos centros comerciales, se multiplicaron los barrios y la ciudad creció hacia nuevos sectores.

Las reglas originales, sin embargo, permanecieron como la base del sistema.
A lo largo de los años se fueron incorporando modificaciones, ordenanzas y excepciones para adaptar aquellas normas a nuevas necesidades.
En 2016, durante la gestión del intendente Héctor Gay, se realizó una actualización del código. Pero no se trató de una reescritura integral: se ordenaron las distintas normas que se habían ido agregando alrededor del texto original.
El resultado fue un código con una base de 1991 y numerosas modificaciones posteriores.


Cambios de altura en determinadas zonas, regulaciones vinculadas al polo logístico, ajustes relacionados con la Universidad Nacional del Sur y zonas especiales destinadas a políticas de hábitat fueron algunos de los cambios que se fueron incorporando con el paso de los años.
Un traje de los 90, cosido con parches de cada época.
Los intentos de cambiarlo
Durante sus ocho años de gestión, Gay planteó en distintas oportunidades la necesidad de contar con un nuevo Código de Planeamiento Urbano.
El proyecto fue anunciado varias veces, pero nunca llegó a convertirse en una nueva norma.
Incluso en marzo de 2023, cuando su gestión ya entraba en la recta final, el entonces intendente volvió a referirse al nuevo código. El cambio de gobierno volvió a poner el tema sobre la mesa.
Susbielles retomó el proyecto

Con la llegada de Susbielles a la Municipalidad, el nuevo código volvió a convertirse en uno de los objetivos del área de Planeamiento Urbano.
En agosto de 2024 se realizó el primer encuentro participativo. Más de 300 personas participaron de 27 mesas de trabajo para discutir cómo debería crecer Bahía Blanca durante las próximas décadas.
El objetivo planteado era pensar la ciudad de los próximos 30 años. El proceso continuó durante los meses siguientes.
En diciembre de 2024, Susbielles mostró a Asocia el proyecto que estaba siendo preparado por el Municipio. El texto estaba prácticamente listo para ser presentado.
Pero entonces ocurrió algo que volvió a modificar las prioridades de la ciudad.
7 de marzo de 2025: la ciudad inundada

La inundación del 7 de marzo cambió los planes.
El desastre dejó al descubierto, entre otras cosas, la necesidad de volver a pensar cómo crece Bahía Blanca, cómo se ocupa el territorio y cómo se relacionan el desarrollo urbano y el manejo del agua.
El proyecto que estaba listo para ser presentado volvió a revisarse.
La ciudad había cambiado y, con ella, algunas de las preguntas que debía responder el nuevo código.

En ese proceso tomó un papel central José Zingoni, secretario de Planeamiento Urbano y especialista en urbanismo, con una extensa trayectoria vinculada al desarrollo urbano de Bahía Blanca.
El equipo municipal trabajó sobre el proyecto original, incorporó el escenario posterior a la inundación y terminó de darle forma al nuevo COUT.
De CPU a COUT
El cambio de nombre no es solamente una cuestión formal.
El nuevo proyecto deja atrás la denominación de Código de Planeamiento Urbano para adoptar la de Código de Ordenamiento Urbano y Territorial.
La discusión ya no pasa solamente por definir qué se puede construir en cada parcela, sino por establecer criterios para ordenar el territorio y pensar cómo debe crecer la ciudad en las próximas décadas.
El proyecto llega ahora a una instancia clave.
Por tratarse de una norma de este tipo, debe atravesar las instancias correspondientes de la Provincia y el Concejo Deliberante. Según informó el Municipio, la Provincia ya dio el visto bueno al proyecto.
Antes de su tratamiento legislativo, además, deberá pasar por los colegios profesionales. Después comenzará el debate político.

El desafío: aprobarlo en 2026
Susbielles ya planteó públicamente su intención de que el nuevo código sea aprobado durante este año y, además, que lo haga por unanimidad.
Después de 35 años de modificaciones, excepciones, anuncios e intentos fallidos, el proyecto finalmente llegó al lugar donde deberá definirse su futuro: el Concejo Deliberante.
La discusión, sin embargo, excede una ordenanza.
El nuevo código determinará buena parte de las reglas con las que Bahía Blanca podrá crecer durante las próximas décadas.
// Si bien la nota fue editada por un periodista profesional, la redactó un agente de IA a partir de la información suministrada por un reportero //












