Cuando se cumplieron los 90 días previstos para la obra de desagüe pluvial de calle Agustín Álvarez, en Obras Claras recorrimos el lugar y contamos que los trabajos aún no estaban terminados.
- Ese seguimiento forma parte del objetivo central del proyecto: controlar si las obras públicas avanzan según los plazos anunciados.
Días después, una explicación del Municipio permitió entender por qué la obra principal todavía no pudo darse por concluida.
Una obra terminada que no podía conectarse
La intervención sobre Agustín Álvarez consistió en la construcción de un nuevo colector pluvial entre Javier Rizzo y Antonio Latanzzio para mejorar el escurrimiento del agua en Villa Belgrano.
Sin embargo, cuando llegó el momento de conectar ese nuevo conducto con el desagüe existente sobre calle Rizzo, apareció un problema inesperado: el colector receptor estaba completamente obstruido por sedimentos acumulados durante años.
Según explicó el propio intendente Federico Susbielles, esa situación impedía habilitar el nuevo sistema.
“Cuando finalizamos esa obra y se dispuso conectarla con el pluvial que corre por Rizzo advertimos que este estaba completamente obstruido, por lo que el agua que llegara del nuevo colector no tenía donde derivar e iba a generar más anegamientos”, dijo.
En otras palabras: aunque el nuevo conducto estaba prácticamente terminado, no podía comenzar a funcionar porque el sistema al que debía descargar el agua estaba tapado.
La obra complementaria
Frente a esa situación, el Municipio decidió licitar una obra complementaria para limpiar y desobstruir el pluvial de calle Rizzo.
Los trabajos abarcan 295 metros de cañería de hormigón, además de la limpieza de sumideros y caños de empalme que también se encontraban obstruidos.
La intervención fue adjudicada a la empresa GEOMAC S.A., la misma que se encargó de la obra principal. Tiene un presupuesto de 93,9 millones de pesos y un plazo de ejecución de 60 días.
Las lluvias registradas durante los últimos meses también dificultaron el desarrollo de estas tareas, generando demoras en el cronograma previsto.

Lo que mostró el seguimiento
Cuando Obras Claras visitó la obra al cumplirse el plazo contractual, el dato era objetivo: los trabajos aún no estaban finalizados.
Fuentes oficiales habían dicho a Asocia Ilícita que la obra de limpieza era complementaria, aunque finalmente resultó ser necesaria para poder finalizar la principal.
- Este caso muestra la importancia del seguimiento continuo de las obras públicas. Controlar no implica únicamente señalar cuándo un plazo se incumple, sino también comprender las razones técnicas, administrativas o climáticas que pueden modificar el desarrollo de un proyecto.
Ese es precisamente uno de los objetivos de Obras Claras: seguir cada obra desde el inicio hasta su finalización, incorporando nueva información a medida que se conoce y permitiendo que los vecinos comprendan cómo evoluciona cada intervención.
Y es central para nosotros que vos participes mandando tus reportes: obrasclaras.ar












