Esto no es un ñús, como estamos en época de Mundial es un micro ñús para que leas en la pausa de hidratación de cualquier partido… te sucribís al ñús clásico acá.
—Bueno no es novedad que la situación social está complicada y eso hace que algunos temas vuelvan como un boomerang.
—El otro día se conoció el dato del INDEC que dice que Bahía tiene 10,1% de desempleo, un dato que supera incluso el peor momento de la pandemia.
—Así es: son datos del primer trimestre de este año del INDEC y representa a 16.000 personas, 6.000 más que en el trimestre previo…
—Desde el año 2006 que la desocupación en nuestra ciudad se mantenía debajo de los dos dígitos. Pasaron 20 años y volvimos a estar arriba de 10%

—A fines de 2023 había 7.000 personas sin trabajo, y aumentó a 16.000 ahora en el primer trimestre de 2026. Subió un 128%
—El aumento del desempleo siempre trae complicaciones: más personas en situación de calle, más gente pidiendo para morfar, más gente rebuscándosela para llegar a fin de mes.
—Situaciones complejas que nos contó cuando vino al streaming de Asocia Romina Pires la Secretaria de Políticas Sociales de la Muni y que se ve en las calles a simple vista.
—Cada vez se ven más personas revolviendo la basura, juntando cartones, vendiendo en las esquinas y… lo que preocupa muchísimo al concejal liberal Carlos Alonso: los cuidacoches y limpiavidrios.
—Como pasa cada tanto… a la política le molesta ver pobres ganándose el mango y actúan en consecuencia: ¡prohibamos a los limpiavidrios!
—Supuestamente el proyecto del concejal busca darle a la policía y al Municipio herramientas para sacarlos, pero lo que no se entiende mucho es qué vas a hacer para que no se corran a otra esquina y ya.
—Es claramente un tema social más que de represión policial. De hecho en 2013 cuando la Prefectura vino a dar una mano con la inseguridad, los corrió, los apretó y se fueron del centro.
—En aquel momento hubo un hecho cuando la Prefectura echó a siete trapitos de la plaza Rivadavia y la Defensora General Graciela Cortázar presentó un hábeas corpus.
—La jueza de Garantías Gilda Stemphelet ordenó a Prefectura cesar todo acto de persecución y hostigamiento contra esas personas.
—Esto es un precedente judicial local directo: una prohibición de facto ya fue frenada por la justicia en Bahía.
—En aquel momento la Justicia fue clara: le dijo a Prefectura y a la Poli que no se zarpen y que a menos que cometan algún delito, no los pueden amedrentar…
—Fueron palabras más técnicas, pero algo así, sí. En ese momento el gobierno de Bevilacqua les encontró una salida ofreciéndoles otros laburos.
—La cosa es que para la ley, sin ninguna ordenanza que lo prohíba explícitamente, la actividad se puede realizar siempre y cuando no cometan un delito como extorsionar para que les pagues una limpieza de vidrios.
—O que les pagues para que te cuiden el coche y si no les pagas te lo rompen todo…
—Claro. La cosa es que Alonso presentó un proyecto de ordenanza bastante agarrado de los pelos y están convocando a distintos actores para apuntalar el proyecto y que se haga algo.
—Fueron al Concejo Deliberante representantes de la Justicia, del Tribunal de Faltas, de la Agencia de Seguridad de la Muni, de la Cámara de Comercio y de la Corporación. Y obviamente concejales de todos los bloques.
—Según dijeron, Alonso y Álvarez Porte van a incorporar propuestas a la iniciativa inicial y se seguirá dialogando.

—Che bien ahí la presidenta Gisela Caputo agarrando el guante y haciendo esta convocatoria.
—Como con la nutria, vio que es un tema que puede generar debate en la gente y pese a que el proyecto lo presentó Alonso, impulsó juntar a la mayor cantidad de actores para debatir.
—Es que es un momento de tener esa estrategia: qué mejor que meterte en la discusión pública real.
—Esa que se da en las casas, en los almuerzos, en las mesas de los mates.
—En el centro se habla mucho de los limpiavidrios y los 2 concejales supieron ver que había algo para hacer. Que después se haga algo es otra cosa, pero meten debate.
—Igual el proyecto deja bastante que desear eh…
—Por ejemplo: el artículo 3 es jurídicamente insostenible, no tiene sentido. Dice que los infractores serán sancionados “conforme al Código Penal Nacional” y al Código de Faltas provincial.
—¡No necesitas una ordenanza que te avise eso! Y obviamente un Concejo Deliberante no puede disponer la aplicación del Código Penal.
—Los delitos los juzga la justicia penal, y ya existen métodos y protocolos de acción para la aplicación del código cuando hay delitos.
—La justicia puede actuar de oficio, exista o no una ordenanza que no va a ordenar nada porque no tiene poder de policía ni la posibilidad de aplicar sanciones.
—O sea, si un trapito extorsiona a un vecino, comete un delito. Y eso es así más allá de si los concejales aprueban una ordenanza o no.
—Es la hiperregulación de absolutamente. ¡Aman la prohibición de lo que sea!
—De hecho la ordenanza no crea ninguna sanción municipal obviamente, y ni siquiera remite al Código de Faltas Municipales, que es lo que podría hacer una ordenanza bien redactada.
—En síntesis: la ordenanza de Alonso prohíbe algo pero no tiene con qué sancionar el incumplimiento.
—Hay otra parte del proyecto que se lleva técnica legislativa a marzo directamente.
—El artículo 1 termina diciendo con “lavado de vidrios y/o de vehículos, etc”.
—O sea, puso etcétera. Dice etcétera una ordenanza. En un texto dispositivo de una norma sancionatoria puso “etc”.
—Es un problemón de legalidad: nadie puede saber qué conductas abarca ese etcétera, y por lo tanto cualquier cosa podría estar contemplada.
—Un mamarracho, sí.
—Y también dispone un castigo en caso de “insinuar retribución”. O sea, si alguien insinuó pedirte dinero para cuidarte el auto, ¡pumba! ¡preso!
—Ahora bien, ¿cómo se prueba una insinuación? En cuestiones jurídicas eso choca con el principio de taxatividad y abre la puerta a una aplicación arbitraria según quién defina el posible delito.
—Eso es ilegal, y no puede llevarse a cabo.
—Eso no significa que puedan hacer cualquier cosa: si un trapito amenaza, rompe autos, obliga a pagar o intimida, la policía hoy puede intervenir ya que está ante un delito o contravención.
—La cuestión está planteada. El debate existe. Y hay que buscar una solución a la problemática.












